La importancia de las normas internacionales para el comercio
Mensaje de: Pascal LAMY
Pascal LAMY, Director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), emitió un mensaje sobre la relación entre la ISO y la OMC. "La ausencia de normas internacionales puede ser un serio impedimento para el desarrollo del comercio. En un mundo sin tales normas, los exportadores tienen que adaptarse a la normatividad vigente que existe en cada uno de los destinos donde realizan sus exportaciones".
La relación entre la ISO y la OMC, y más globalmente entre la OMC y los organismos internacionales de normalización, es de suma importancia para el comercio internacional ya que la ausencia de normas internacionales puede ser un serio impedimento para el comercio internacional.
En un mundo sin este tipo de normas, los exportadores deben cumplir con las inmunerables normas diferentes que existen en cada uno de sus destinos de exportación. Estas normas, a veces, pueden ser conflictivas. Los exportadores también deben cumplir con las innumerables pruebas, inspecciones, y otros requisitos, que sus socios comerciales les imponen para demostrar conformidad con las normas, lo que el proceso de armonización le ha brindado al comercio internacional es de hecho una "facilitación " del comercio en una escala masiva. Esto también ha traído una reducción de costos a los exportadores, quienes no tienen que mantener líneas de producción separadas para cada uno de sus destinos de exportación, permitiendo el nacimiento de economías de escala. La ISO cuenta con aproximadamente 15 000 normas.
La OMC no es un organismo normalizador sino que se limita a aquello que puede hacer más competentemente, que es fomentar un régimen de comercio multilateral abierto, equitativo y no discriminatorio. La normalización es una actividad que las partes contratantes del GATT, y como consecuencia los miembros de la OMC, han elegido delegar. En los acuerdos de la OMC sobre barreras técnicas al comercio y medidas sanitarias, insta explícitamente a los miembros de la OMC a basarse en normas internacionales que desarrollan otros organismos internacionales más especializados. Además tambien se les motiva a participar en el trabajo de estas instituciones en particular en lo que respecta a los productos que son ampliamente comercializados. A través de estas disposiciones, la OMC busca no solo facilitar el comercio, sino también abordar de frente el problema de las barreras no arancelarias al comercio. La conformidad de los miembros con normas internacionales es una de las normas más importantes mediante la cual la OMC puede legitimar las nuevas especificaciones técnicas, y los procedimientos de aseguramiento de la conformidad, que los países imponen.
Mientras que los procesos de armonización internacional tienen el potencial de otorgar grandes beneficios al comercio, es importante sensibilizar a la comunidad de normalización sobre algunas de las preocupaciones de las delegaciones de la OMC. Para que las normas internacionales verdaderamente produzca los beneficios que prometen, estas normas se deben desarrollar mediante procesos transparentes que incluyan a todas las partes interesadas. Las normas internacionales que se desarrollan pobremente, o aquellas que son desarrolladas solo sobre la base de una pequeña serie de intereses, pueden terminar dañando el comercio. En primer lugar, pueden no cumplir con el objetivo buscado.
En segundo lugar, pueden terminar discriminando a ciertos productos o procesos de producción, incluso aunque hayan sido desarrolladas sin una intención proteccionista de manera explícita. En tercer lugar podrían dañar la confianza en la normalización internacional. Por consiguiente, el proceso a través del cual se desarrollan las normas internacionales es clave para lograr normas realmente beneficiosas para el comercio. También es crucial preservar la integridad de la armonización.
Los países en desarrollo han expresado en la OMC su preocupación sobre su insuficiente participación en los organismos internacionales de normalización. Considerando que es natural para los países ser "utilizadores de normas" más que "hacedores de normas", para productos que no son de interés económico clave para ellos, no es natural que solo sean "utilizadores" para aquellos que si son de interés. Considerando este tema la ISO ha dado pasos para facilitar la integración de los países en desarrollo en el mundo de la normalización. DEVCO, el comité de políticas de la ISO que se ha establecido para afrontar estos problemas, ha hecho un trabajo muy útil al identificar las necesidades de los países en desarrollo en el campo de la normalización. La armonización también representa una oportunidad para la transferencia de tecnologías al mundo en desarrollo, y de aquí la necesidad de su efectiva integración. Es crítico que los esfuerzos que ISO ha desplegado para este objetivo se continuen.
FUENTE: IRAM Boletín del Instituto Argentino de Normalización y Certificación. Año 12 No. 125, Noviembre 2006
ISSN-1666-5481
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